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NUNCA DIRÍAS QUÉ TIENE QUE VER ESTA PISCINA CON VIAJAR A LA LUNA La instalación de flotabilidad neutra de la Agencia Espacial Europea sirve como escenario para preparar el regreso de los humanos a la Luna REDACCIÓN, Barcelona 18/04/2018 11:05 | Actualizado a 19/04/2018 03:07 Como si fuera un paseo lunar bajo el agua. Esto es lo que llevan a cabo un grupo de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) quienes utilizan, desde hace tres años, una de las piscinas más profundas de Europa para preparar el regreso de los humanos a la Luna. El estudio ‘Moondive’ se está desarrollando en la instalación de flotabilidad neutra (NBF, por sus siglas en inglés) situada en el Centro Europeo de Astronautas de Colonia (Alemania). Para realizar la simulación, los astronautas que participan en él han empleado trajes espaciales compensados específicamente para recrear la gravedad lunar, que es tan solo una sexta parte de la de la Tierra, según han detallado desde la propia Agencia Especial, en un comunicado. El tanque de inmersión de la instalación, de diez metros de profundidad, es uno de los cuatro que existen en el mundo (los otros tres se encuentran en Estados Unidos, China y Rusia) y se utiliza para entrenar a astronautas en ‘actividades extravehiculares’, también conocidas como paseos espaciales. En esta instalación, se han dedicado a investigar los procedimientos para llevar a cabo caminatas por la superficie lunar, mientras las operaciones de la Estación Espacial Internacional avanzan para posibilitar un regreso a la Luna hacia finales de la década de 2020. Las operaciones de la Estación Espacial Internacional avanzan para posibilitar un regreso a la Luna hacia finales del 2020 “Lo bonito de la inmersión en esta instalación es que podemos simular no solo la ingravidez prolongada, sino también una gravedad parcial, como la de la Luna o Marte, regulando la flotabilidad negativa de los astronautas y del equipo que utilizan”, explica Hervé Stevenin, del Centro Europeo de Astronautas (EAC) de la ESA, en el mismo comunicado. “Queríamos evaluar cómo se podía adaptar la NBF para probar equipos, herramientas y conceptos operacionales para llevar a cabo estas actividades extravehiculares, simulando la gravedad lunar”, explica Peter Weiss, responsable del departamento espacial en Comex, la empresa francesa que lidera el estudio. “Nos centramos en las técnicas y la tecnología necesarias para preparar a los astronautas para futuras misiones a la Luna. La idea era elaborar una base de datos con los elementos, herramientas y tareas que los astronautas necesitarán para llevar a cabo misiones en la Luna, no solo con fines de formación, sino también para probar y validar nuevos equipos y formas de hacer las cosas”, continúa. La idea era elaborar una base de datos con los elementos, herramientas y tareas que los astronautas necesitarán en la Luna Para empezar a trabajar en la instalación de flotabilidad neutra, la empresa Space Applications Services estudió previamente las misiones Apollo de los años sesenta y setenta, así como todos los requisitos esperados para la futura exploración de la Luna. Tras el análisis, el equipo de trabajo creó una lista de tareas y herramientas que consideró importante tener en cuenta como punto de partida para lo que necesitarían los astronautas una vez estén en la instalación. “El estudio Moondive ha sido un gran éxito, ya que ha permitido por primera vez a la ESA simular un paseo espacial con gravedad parcial en la NBF. Empleamos un exoesqueleto para reproducir el volumen y los movimientos limitados de un traje espacial presurizado, y a continuación realizamos pruebas de toma de muestras en la superficie lunar en el fondo del tanque de agua de la ESA”, añade Peter Weiss, de Comex. La instalación de flotabilidad neutra se suma a una serie de simuladores, software y hardware de formación que posee la ESA, así como al domo Luna de EAC (actualmente en preparación, diseñado para simular los efectos del polvo lunar en equipos y hardware), utilizados para el entrenamiento de la exploración humana en la Luna. Fuente: LA VANGUARDIA